Un apunte sobre la crisis de la prensa
19 October, 2012 — El País, España, Periodismo, Público, The Washington Post
Newsweek anuncia su última edición impresa. Leo en el diari ARA, que en la televisión pública de Cataluña, TV3, temen que habrá despidos, reducciones, hasta que como dicen, acaben “cargándosela”. Y ahora El País. Leyendo y leyendo cosas, me encontré con un extenso artículo de Jonathan Blitzer, publicado originalmente en inglés en The Nation: habla sobre el diario, además lo compara con el caso de Público (¡ay!) y lo enmarca en un punto de vista interesante para la España de hoy: lo que sería una segunda “Transición”, así, en mayúsculas. Quizás porque se acerca mi cumpleaños es que ando en esta onda de enumerar las cosas que veo desmoronarse. Anyway, este párrafo que resalto aquí es el que me dejó pensando sobre los roles de la prensa en cada sociedad:
El País obtuvo su prestigio apuntalando el estado democrático en lugar de investigarlo. Véase la cobertura que dio el periódico a un desconcertante intento de golpe de Estado en 1981, que a día de hoy sigue siendo su momento más decisivo. Cuando los guardias civiles irrumpieron con armas en el Congreso la tarde del 23 de febrero en un intento coordinado de hacerse con el control del gobierno, El País imprimió y distribuyó una edición especial esa misma noche. Su portada proclamaba: “Golpe de Estado. El País, con la Constitución”. Una ampliación de la página cuelga del vestíbulo de las oficinas de El País en la calle de Miguel Yuste de Madrid.
Y claro, después me puse a pensar en The Washington Post, en cuyo vestíbulo cuelga: “Nixon resigns” y que tampoco se lo están pasando bien.
La reflexión de Blitzer es ésta: ”Fue un éxito periodístico igual de trascendente que la revelación del caso Watergate [The Washington Post] o la publicación de los papeles del Pentágono [The New York Times], aunque con una importante diferencia. La intervención del periódico tenía por objetivo salvar el Estado, en vez de desenmascararlo. Y acabaría siendo emblemático. El País defendió el país antes de que el país pudiera defenderse por sí mismo“. Es lo que pasa después de las dictaduras.
No se, de todo esto me pregunto, ¿qué portadas exhiben los vestíbulos de la prensa venezolana? Y sí, la pregunta es retórica, por favor. Porque tenemos diarios de cien años, pero todavía mucho para madurar. Alguna vez me he preguntado qué es lo que pasa para que nosotros tengamos más tiempo en democracia que España y parezca que es al revés. Aunque, ya me queda claro que nada era como yo pensaba que sería. Ni siquiera estar en The Washington Post, a donde también fui a parar tarde (ya pondré la anécdota por aquí). Confieso que a veces me da miedo que con tanta crisis, todos acabemos como exhibición permanente del Newseum, especies periodísticas para catalogar: “Aquí yace periodista que lo intentó”. ¡Zape!

